'Para matar' (Mariano Sánchez Soler) - Primeras páginas (entrega 3)

- Desde febrero estoy fuera -respondió-. Sin rumbo fijo.

- Debió ser terrible.

- Peor. Fue definitivo.

- Pobre Arantxa.

- Yo también estuve amenazado de muerte. Si aquella noche llegan a encontrarme en casa quizá me habrían matado a mí también.

'Para matar' (Mariano Sánchez Soler) - Primeras páginas (entrega 2)

Supe tu muerte cuando la enfermedad me tenía cautivo en una cama de hospital. Entonces mi dolor se mezcló con el asco rabioso que puede convertir las miradas en dinamita pura. Febrero de sangre. Las calles de todas las ciudades se llenaron de jóvenes que respondieron también con la violencia; un incendio que se cobró decenas de heridos graves, balas perdidas y rebotadas, barricadas y cócteles molotov. Como desesperados, miles de estudiantes arremetieron contra el Gobierno mientras osaban reventar incluso las relucientes Sanglas de la Policía Nacional. "¡NO HAY FUTURO, DESTRUYE!", gritaron al unísono sin miedo a que las balas de goma les abrieran el cráneo. Y allí, en la primera línea de fuego, estabas tú, Arantxa, dulce y volcánica, reclamando un mundo nuevo con la confianza de los inocentes. Disparos certeros, ejecución gélida al amanecer: eso recibiste.

Los asesinos habían depositado en el retrete de un céntrico restaurante de Madrid un comunicado que advertía: "La Centuria Negra, comando operativo-militar, reivindica el arresto, interrogatorio y ejecución de Arancha Martínez Eguía. Seguiremos actuando. ¡Arriba España!".

'Para matar' (Mariano Sánchez Soler) - Primeras páginas (entrega 1)

A Yolanda González y a Fernando el Hippie, in memoriam

'¿En qué consiste el pesimismo meridional? En vez que cada cosa, cada idea, cada ilusión -incluso las ideas e ilusiones que parecen mover el mundo- corren hacia la muerte. Todo corre hacia la muerte, excepto el pensamiento de la muerte, la idea de la muerte. "El pensamiento de la muerte no es tan sólo un pensamiento, es el pensamiento mismo". Lo penetra todo, como el siroco'. (Leonardo Sciascia, 'El caso Moro').

Victoria Camps: "La honradez se va formando en la persona a través de hábitos y eso no lo regulan las leyes"

Es una voz autorizada para hablar de ética en tiempos de miseria moral y corrupción política. Victoria Camps, catedrática emérita de Filosofía Moral y Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, publica ahora 'Breve historia de la ética' (RBA), un compendio de esta disciplina desde la Grecia clásica hasta hoy. En abril acudirá a La Térmica, el antiguo Centro Cívico de Málaga, a participar en el ciclo de conferencias y encuentros "Palabras mayores. ¿Qué nos está pasando"

- ¿La ética debería estudiarse en el colegio?

- De alguna forma se pretende enseñar. Se introdujo como alternativa a la Religión y después se incluyó Educación para la Ciudadanía. Creo que hay conciencia de que es importante transmitir unos principios y de enseñar a pensar, que es una manera de enseñar la ética. Pero no se acaba de hacer de una forma sistemática y bien hecha.